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martes, 7 de agosto de 2012

Un español es el tercer hombre más rico del mundo


El español Amancio Ortega, dueño de la mundialmente famosa cadena de moda Zara, desplazó al estadounidense Warren Buffet como el tercer hombre más rico del mundo, con una fortuna de US$46.600 millones, indicó un informe de Bloomberg.
A pesar de la crisis en España, la fortuna de Ortega, de 76 años, aumentó este año en 32%, según el índice que maneja la firma de análisis financiero.
Amancio Ortega y su hija Marta
Ortega es el dueño de un conglomerado que incluye a las tiendas Zara.

La respuesta a esta aparente contradicción entre la situación en su país -acosado por un desempleo de más del 20%- y los ingresos registrados tiene una respuesta muy sencilla: Bloomberg atribuye el incremento de la riqueza del magnate español a la apertura de tiendas en mercados emergentes como China.
Ortega ha sido mucho menos fotografiado que los dos hombres que lo superan en el ránking de multimillonarios: el mexicano Carlos Slim y el estadounidense Bill Gates (la fortuna de Slim supera a la del español en US$27.600 millones).
Covadonga O'Shea, su biógrafa, señaló que "siempre ha tratado de guardar su intimidad, por un tema muy personal. Su ilusión, como me ha repetido más de una vez, es pasear tranquilo por La Coruña y por el mundo sin que nadie lo conozca".

Taller de confecciones

"Cuando comenzó fabricando batas en una pequeña tienda de La Coruña (Galicia), al joven tímido y serio de entonces se le ocurrió que la ropa de diseño no tenía por qué ser sólo para ricos"
Juanjo Robledo, periodista de la BBC en España
El imperio empresarial de Ortega empezó con un negocio sencillo en el noroeste de España.
Hijo de un empleado ferroviario, dejó la escuela a los 13 años y empezó a trabajar como vendedor en una tienda de camisas.
Cuatro años después, en 1972, fundó un pequeño taller de confecciones que fabricaba batas para señoras en La Coruña, Galicia.
Su grupo, Inditex, incluye la mundialmente conocida cadena Zara, que inició en 1975 y se expandió a Portugal en 1988, a Estados Unidos en 1989 y a Francia en 1990. Luego pasó a América Latina.
Otros negocios son la marca Bershka y la firma Massimo Dutti, dirigida a sectores de más recursos.
Como señala el periodista de la BBC Juan José Robledo, Ortega también ha dejado como legado un principio que fue el motor de su actividad empresarial.
"Cuando comenzó fabricando batas en una pequeña tienda de La Coruña (Galicia), al joven tímido y serio de entonces se le ocurrió que la ropa de diseño no tenía por qué ser sólo para ricos".
Para O'Shea, el secreto de Ortega es que "ha democratizado la moda".
Pero en los últimos años, el nombre de Zara se vio involucrado en casos de trabajo esclavo o condiciones laborales muy precarias en países del Tercer Mundo como Brasil y Bangladesh.
En ambos países Inditex explicó que se trataba de empresas contratistas y exigió el cierre de esas fábricas y se comprometió a reforzar los controles en su cadena de producción.


sábado, 4 de agosto de 2012

Perdido por 23 años, un hombre de Bangladesh regresa a casa

Un hombre de Bangladesh, que estuvo desaparecido por 23 años y quien fue dado por muerto, se ha reunido de nuevo con su familiares.


Moslemuddin Sarkar, de 52 años, regresó a la capital, Dacca el martes, un día después de ser liberado de una cárcel de Pakistán con la ayuda de la Cruz Roja.

Su familia había perdido contacto con él, luego de que partiera a India en 1989 en busca de trabajo. Años después, terminó en Pakistán, donde fue arrestado.
Afirma que fue golpeado y torturado en los subsiguientes 15 años de prisión.
"Solicité que funcionarios de la embajada me mandaran de regreso a Bangladesh, pero nadie me escuchó", dijo a la BBC.
"Sufrí mucho en prisión y estuve clamando por ayuda. Pero nadie vino a rescatarme. Sigo sin entender por qué me mantuvo en la cárcel durante tanto tiempo. Pero, por fin estoy de regreso con mi familia y me siento muy bien".

Encuentro desgarrador

"Sufrí mucho en prisión y estuve clamando por ayuda. Pero nadie vino a rescatarme. Sigo sin entender por qué me mantuvo en la cárcel durante tanto tiempo. Pero, por fin estoy de regreso con mi familia y me siento muy bien"
Moslemuddin Sarkar
Hubo escenas emocionales cuando Sarkar fue recibido por sus familiares en el aeropuerto de Dacca, reportó Anbarasan Ethirajan, de BBC, desde Bangladesh.
Un hermano menor, Julhas Uddin, dijo a la agencia AFP que la madre de Sarkar "se desmayó mientras él la abrazaba" después de regresar a su pueblo natal.
Perdido por 23 años
Los familiares de Moslemuddin Sarkar le dieron una emotiva bievenida a su regreso en Dacca.

"Fue una escena desgarradora. Él no pudo controlar las lágrimas durante horas", dijo Julhas Uddin.
Ex trabajador portuario del puerto de Chittagong, Sarkar cuenta que cruzó de forma ilegal la frontera con la India en 1989 en busca de mejores oportunidades. Y no avisó a su familia.
"Lo buscamos por años y finalmente perdimos la esperanza, al creer que pudo haberse ahogado en el mar. Aunque nuestra madre siempre creyó que algún día su hijo regresaría a casa", dijo Julhas Uddin.

Quince años en prisión

En 1997, Sarkar fue capturado mientras trataba de entrar en Pakistán sin tener documentos de viaje vigentes. Pasó los siguientes 15 años en las cárceles de Lahore y Karachi. Le dijo a la BBC que estuvo completamente aislado del mundo durante ese tiempo.
"Fui a Pakistán creyendo que allá hallaría un mejor trabajo. Pero me atraparon en la frontera", dijo a AFP. "Escribí decenas de cartas a mi dirección, pero no tengo idea de si alguna vez fueron enviadas. En un momento dado perdí toda esperanza de volver a casa".
Las andanzas salieron a la luz cuando Pakistán envió una lista de ciudadanos bangladesíes con largo tiempo en prisión a funcionarios consulares. Éstos a su vez informaron a la familia de Sarkar. Ellos a su vez hicieron una llamado al Comité Internacional de la Cruz Roja, que facilitó su liberación.

domingo, 22 de julio de 2012

Barriga ¿cervecera? La cerveza no es responsable de la tripa de los hombres



barriga
Disfruta del sixpack cervecero sin miedo a perder el sixpack abdominal.

Tanta lata con la “tripa cervecera” (hay quien prefiere llamarla “curva de la felicidad”), y ahora la ciencia cae en la cuenta de que no existe cinta métrica que logre vincular la circunferencia de la barriga con los gramos de felicidad acumulada o litros de cerveza ingeridos. Ni la cerveza engorda tanto como se cree, ni la tripa es la despensa de la bonanza, aunque puede que en este peculiar algoritmo cerveza y felicidad casen bastante mejor.

La birra es social

Apetecible, accesible y con una variedad casi infinita de matices en tonalidades, sabores y sensaciones visuales y olfativas… No hay momento que se resista a calarlo en cerveza. Difícilmente se puede ya rebatir que se haya convertido en seña de identidad de cualquier encuentro y de las relaciones sociales y amistosas. Tomar cañas con los amigos es un placer irrenunciable. En el País Vasco, el 64% de la población se va de cañas después de hacer ejercicio, según una encuesta realizada por Cerveceros de España. ¿Hay mejor modo de rehidratarse y evitar las temidas agujetas?
A fin de cuentas, una tapa de banderillas y una cañita no suman más que 102 kcal. Si el acompañante es un pincho de tortilla de patatas, se convierte en una suculenta fuente de nutrientes, como proteínas, minerales y vitaminas.
“Tapeo y cerveza conforman un tándem inseparable, aunque también aumenta el número de consumidores que se decanta por la cerveza para acompañar su comida o cena, y los que demandan otros tipos de cerveza y especialidades Premium”, dice Jacobo Olalla Marañón, director de Cerveceros de España. Una cerveza incita a la charla, a compartir y a disfrutar de la riqueza gastronómica de nuestro país: tortilla de patata, pan con tomate y jamón, calamares, paella… En España, está ligada al estilo de vida mediterráneo y a la dieta a la cual da nombre.
En dosis moderadas (una o dos diarias) y en un contexto de alimentación sana y ejercicio físico regular, no provoca aumento de peso, ni de masa corporal, según concluye el estudio nutricional e inmunológico Consumo moderado de cerveza, dirigido por la doctora Ascensión Marcos, del Instituto del Frío del CSIC: “Esta, como otras bebidas fermentadas, ejerce algunos beneficios sobre nuestra salud cardiovascular, sobre todo por su alto contenido en antioxidantes, y también sobre nuestra respuesta inmunitaria contra patógenos externos”.
Lo corrobora también una investigación realizada con casi 2.000 hombres y mujeres de 25 a 64 años en la República Checa, publicado en European Journal of Clinical Nutrition: “No existe relación entre la cerveza tomada con moderación y el tamaño de la barriga de su consumidor”.
A la misma conclusión llega un estudio difundido por el Colegio Oficial de Médicos de Asturias, que relaciona el modelo de hombre y mujer con vientres colmados más con la cultura anglosajona, donde el consumo de cerveza y la comida rica en grasas saturadas se da en cantidades extremas. Y esto es lo peor: “Igual que el pan, la cerveza es un hidrato de carbono de asimilación media, y si no lo quemamos, nuestro cuerpo lo almacena en forma de grasa. Es fresquita y, sobre todo en verano, se bebe con muchísima facilidad. A poco que nos descuidemos, hemos consumido una cantidad alta”, explica Rubén Bravo, director del Instituto Médico Europeo de la Obesidad”.

La grasa es cuestión de sexos.

Llegados hasta este punto, a más de uno se le habrá desmoronado el pretexto para su mimada barriga, tan preciada para quien la lleva como inquietante para los médicos, porque lo que de verdad envuelve no es alcohol o bonanza, sino grasa visceral. Lo demás, puro eufemismo.
Cuando la barriguilla empieza a acusar la dichosa curva, no merece otro nombre, como advierte el doctor Bravo, que el de “curva de la mortalidad”, rebosante de muchos riesgos y pocas alegrías: “Infarto cerebral y de miocardio, diabetes tipo 2, disfunción eréctil, hernia de hiato, hígado graso, menor capacidad respiratoria, problemas de vesícula y aumento del ácido úrico y del colesterol… ¿Curva de qué? No encuentro mucha felicidad en estos datos”, afirma el experto.
Ni siquiera hay un atisbo de buen ánimo, puesto que esta grasa viril provoca un aumento de la hormona del estrés, el cortisol, al tiempo que debilita las endorfinas, que son precisamente las hormonas que facilitan la sensación de bienestar.
¿Pero por qué hombres y mujeres acumulamos la grasa de manera diferente? Nuestro tejido adiposo es distinto genéticamente. Un estudio dirigido por la profesora Deborah Clegg, del Southwestern Medical Center, indica que el tejido graso en el caso de los hombres se dirige a sus entrañas, mientras que las mujeres, por indicación de sus hormonas femeninas, lo llevan a su trasero, muslos y caderas. De hecho, la llegada de la menopausia hace que el depósito de grasa se vuelva más masculino, lo cual tampoco es demasiado consuelo.
“Pero no toda esa barriga generada por la mala alimentación y el sedentarismo representa un acúmulo de grasa exclusivamente. Más de la mitad es abdomen globuloso, provocado por el empuje de las asas intestinales ante una pared abdominal débil”, explica el cirujano estético Nazario Yuste Grondona. Y es precisamente esa falta de fuerza de la musculatura la que resulta incapaz de oponer resistencia al crecimiento de la tripa.
También se ha descubierto el gen que genera grasa próxima a los órganos vitales en individuos de apariencia delgada, con menor cantidad de grasa subcutánea, pero no visceral. En una investigación en la que han colaborado el CSIC y la Universidad Autónoma de Madrid, se detectó que los individuos con una variante en el gen IRS1 podrían tener mermada su capacidad de almacenar grasa subcutánea. Esto provocaría que se dirigiera al tejido adiposo visceral y que los ácidos grasos fueran liberados al torrente sanguíneo. Y con ello, que se fueran acumulando en el hígado y en otros órganos”.
Al menos, aún nos queda el alivio de disfrutar de una buena cerveza, que deja a cada sorbo esa huella de espuma, unas veces fugaz, otras persistente.