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domingo, 29 de julio de 2012

Medalla a la desgracia. El árbitro venezolano Juan Soto nos quitó dos penaltis, uno clarísimo


  • Un gol de Bengston (7') eliminó a la olímpica

  • Adrián, Muniain y Rodrigo se toparon con la madera

  • El árbitro venezolano Juan Soto nos quitó dos penaltis, uno clarísimo

  • Honduras estará en cuartos junto a Japón

[foto de la noticia]

El metal parecía asegurado, pero la selección olímpica se marchará de los Juegos de Londres con otro tipo de medalla colgada al cuello, la del infortunio. España volvió a perder, esta vez contra Honduras, y se quedó sin opciones de estar en cuartos una jornada antes del final de la fase de grupos, quién lo diría. Parece inexplicable. Lo es. Nada estuvo con España. La Rojita se marchó mandando tres balones al palo, tres, y tampoco contó con la colaboración del árbitro Juan Soto, más bien justo todo lo contrario. El colegiado nos quitó dos penaltis, uno clarísimo a Rodrigo, y algunos vieron en el venezolano a un familiar de Al Ghandour.
España comenzó perdiendo muy pronto y no pudo arreglarlo. Un gol de Bengston a los 7 minutos fue suficiente para Honduras, que contó con aliados de todo tipo, de madera, con un silbato colgado al cuello y también, justo es reconocerlo, con un héroe con guantes y alas. Mendoza, portero hondureño, inició su camino al estrellato.
No hizo nada del otro mundo España antes del descanso, pero pudo marcar un par de veces en sendos disparos de Mata que no entraron. La olímpica pudo reprocharse unas cuantas cosas en esos primeros cuarenta y cinco minutos, pero no en la segunda mitad, donde buscó el gol por todos los caminos. Lanzó tres disparos a los palos, se topó con buenas paradas de Mendoza, una espléndida a cabezazo de Rodrigo, y el árbitro colaboró en el laberinto sin salida del que no salió España. El juego salió mal, muy mal.
Muniain, ausente el primer día, acudió al rescate, pero tampoco de nada sirvió. Él lanzó a España tras el descanso, pero acabó desquiciado, como todos, ante la situación que le había planteado el fútbol, maldito cuando no ganas. En esa segunda parte, Ander entró por Koke y los de Milla hicieron todo lo posible por olvidar lo que había pasado hasta entonces, pero la introducción, el nudo y también el desenlace fueron fatales para España.
Ese deporte llamado fútbol
El encuentro, con el que jugó Honduras en el primer asalto, saltó por los aires en los segundos cuarenta y cinco minutos. El palo sacó un cabezazo de Espinoza y, desde ahí, el acoso de España fue espectacular. No hubo derribo, ésa fue la cuestión, ya sea de mala suerte, de imprecisión o, simplemente, de fútbol.
El metal con el que se contaba se escapó a las primeras de cambio, pero España murió con dignidad, algo que nunca debe perderse. El fracaso fue estrepitoso, pero este deporte nunca ha tenido sentimientos con nadie en especial. Lo que vale es lo que dice la pelota.

La selección de fútbol, eliminada, la gran decepción de los Juegos


  • Los de Luis Milla perdieron su segundo partido, esta vez ante Honduras (0-1).
  • España queda fuera del torneo olímpico y todavía no ha logrado un solo gol.
  • La mala suerte en la segunda parte, con tres palos, condenó a los españoles.
España protestando


Las derrotas de 'la rojita' ante Japón y Honduras han consumado el fracaso olímpico y han dado al fútbol español el mayor disgusto de las últimas décadas.
El fútbol ha dado su primera decepción tras cuatro años plagados de éxitos
No obstante, los de Luis Millaestuvieron mucho mejor que en el debut ante Japón y si perdieron fue más por la falta de acierto ante la meta rival y la gran actuación de José Mendoza que porque no hicieran méritos para ganar.
Además del encuentro, España llegó a perder las formas y los continuos conatos entre los jugadores de ambos equipos y lassucesivas protestas al árbitro hicieron que al final, y después de animar a España durante buena parte del choque, el público del St James' Park se decantase finalmente por Honduras.
El equipo español, este vez sí vestido de rojo, ha pagado caro eltempranero gol de Bengtson, una jugada por la izquierda del ataque catracho que derivó en un remate de cabeza del ariete rival con Jordi Alba, al que le saca un palmo de estatura.
Y lo que le hundió posteriormente al conjunto español fue su falta de definición frente a Mendoza en las numerosas ocasiones de las que dispuso en la segunda mitad, cuando los cambios de Milla mejoraron mucho las cosas.
Cambios en el once
De inicio, España presentó un equipo con dos cambios, el obligado de Botía por Íñigo Martínez, expulsado ante Japón, y elMuniain, que no estuvo en condiciones para el debut, por Rodrigo.
Honduras, por su parte, dio entrada en el once a Luis Garrido y Wilmer Crisanto por Alfredo Mejía y Alexande López respecto al equipo que empató frente a Marruecos.
Comenzó el partido con un rápido mazazo para España, que vio como Honduras se adelantaba en el marcador en el minuto 7 con el tercer tanto en el campeonato de ariete Jerry Bengtson.
Espinoza y Najar cayeron a la banda izquierda y elaboraron una jugada con centro del primero que remató de cabeza impecable Bengtson superando en la acción a Alba, quince centímetros más bajo.
Un nuevo golpe anímico para un equipo al que se le acumulaban los males desde la llegada al torneo olímpico. Un once, no obstante, mejorado con respecto al primer día y en el que Mata intentó el empate hasta en dos ocasiones. Con sendos disparos desde la frontal, en los minutos 37 y 46, que se le marcharon fuera por poco junto al palo derecho de Mendoza.
Antes de ambos disparos los 'catrachos' habían puesto en dificultades a De Gea en alguna oportunidad, si bien el portero español se mantuvo firme bajo palos.
Un trifulca en la boca de vestuario, por la que el árbitro amonestó a Mariño, Tello y Arnold, dio paso al descanso.
Mala suerte tras el descanso
A punto estuvo de recibir un segundo golpe España nada más regresar de vestuarios. Primero Figueroa disparó fuerte y alto desde muy lejos y, a los cinco minutos de la reanudación, Espinoza disparó al palo tras recibir de Mario Martínez.
Con el susto en el cuerpo, los de Milla fueron espabilando y avanzando el asedio al que iban a someter a la meta de Mendoza, protagonista claro del partido.
Las sucesivas entradas al terreno de juego de Herrera y Rodrigo le surtieron efecto a Milla y dos jugadas de Adrián a los diez minutos en el área rival dieron paso al abordaje español, que gozó hasta de cinco ocasiones claras de gol entre los minutos 68 y 71. Las más claras, el primer disparo de Muniain al palo y la última de Rodrigo, frente al que se cruzó Mendoza.
Dos ocasiones más de Rodrigo, una de ellas un cabezazo claro al larguero, dieron paso aldesenfrenado ataque final de España, que no dio sus frutos. Y, lo que es peor, dejó unreguero de malos modales que decantó las simpatías del estadio hacia Honduras.
Ficha técnica:
0 - España: De Gea; Montoya, Botía, Domínguez, Jordi Alba; Javi Martínez (Tello, min.83), Koke (Herrera, min.46), Isco (Rodrigo, min.67); Mata, Adrián y Muniain.
1 - Honduras: José Mendoza; Arnold Peralta, José Velasquez, Johnny Leveron, Maynor Figueroa; Andy Najar (Alfredo Mejía, min.57), Luis Garrido, Roger Espinoza (Orlín Peralta, min.72), Wilmer Crisanto; Mario Martínez y Jerry Bengtson (Antony Lozano, min.81).
Goles: 0-1, min.7: Bengtson.
Árbitro: Juan Soto (VEN). Mostró tarjeta amarilla a Javi Martínez, Montoya, el portero reserva Mariño, Tello, Muniain, Mata y Botía de España, y a Espinoza, Arnold Peralta, Mendoza, Garrido, Leverón y Mejía, de Honduras.
Incidencias: Más de media entrada en el St James' Park, de Newcastle. Segundo partido de la segunda jornada del Grupo D.

La primera mujer que tomó parte en una Olimpiada fue condenada a muerte


En el Templo de Hera, en la ciudad de Olimpia, se enciende hoy la llama olímpica que iniciará el recorrido hasta llegar a Londres el 27 de julio y dar comienzo los Juegos Olímpicos de Londres 2012.
Los Juegos Olímpicos en la época clásica se disputaban en Olimpia cada cuatro años u olimpiada desde el 776 a.C. hasta que el emperador Teodosio los abolió en 394. Los hombres griegos y libres, en representación de diversas ciudades estado, competían en diferentes pruebas por la gloria; en palabras del poeta Píndaro:
el vencedor, el resto de sus días, tendrá una dicha con sabor de mieles.
Una saga de estos triunfadores la inició Diágoras de Rodas, que falleció mientras era llevado en hombros por sus hijos, Diamageto Acusilao, celebrando el triunfo de éstos. También vencerían Dorieo, otro hijo de Diágoras, y los nietos de éste Eucles Pisírodo.
Diágoras de Rodas
Las mujeres tenían prohibido asistir y participar en las Olimpiadas, pero Calipatira, hija de Diágoras y madre de Pisírodo, decidió que no se iba a perder el día que su hijo triunfaría. Así que, se vistió con las ropas de los entrenadores y consiguió colarse. Tal y como ella había soñado, su hijo consiguió hacerse con la victoria pero, llevada por su alegría, saltó la valla para felicitar a su hijo y la ropa se quedó enganchada… Calipatira quedó desnuda frente a todos. Según las reglas de las Olimpiadas, el castigo para las mujeres que infringiesen la ley sería ser despeñadas por el monte Tipeo.
En honor a su padre, hermanos e hijo, campeones olímpicos, los jueces le perdonaron la vida. Además, desde aquel momento se promulgó una nueva norma que obligaba a los entrenadores a ir desnudos, igual que los atletas, para que no volviese a ocurrir.