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lunes, 13 de agosto de 2012

Lo que opina Paul Ryan de Europa: Mediocre, vaga, cacique y sin ambiciones


Paul Ryan, designado por Mitt Romney como candidato a la vicepresidencia de EEUU. | Afp
Paul Ryan, designado por Mitt Romney como candidato a la vicepresidencia de EEUU. | Afp
  • Cinco claves que usa en sus discursos y que ya utiliza Romney
  • En Europa, la dependencia del Gobierno deriva en un despotismo suave
  • 'Tienen más vacaciones, pero también más impuestos y más paro'
  • 'El paternalismo del Estado del Bienestar' los lleva a la 'mediocridad'
  • 'El desempleo de dos dígitos se convierte en un modo de vida'

Paul Ryan utiliza fotos de las manifestaciones más violentas en Grecia en su PowerPoint para explicar en el Congreso por qué hay que recortar más el gasto público en Estados Unidos. Este julio escribió un artículo en el 'Financial Times' para alertar contra la“esclerosis europea” a la que podía “sucumbir” su país. Con el estallido de la crisis en la zona euro le resulta más fácil recurrir a Europa como el mal ejemplo, pero el congresista siempre ha considerado al Viejo Continente como el modelo equivocado.
El aspirante republicano a ser vicepresidente de Estados Unidos siempre ha sido crítico con Europa, como se refleja en 'Young Guns', un libro que publicó en 2010 con otros dos congresistas afines. Éstas son algunas de sus referencias a Europa, con cinco claves que suele utilizar en sus discursos y que ya se han colado en los de Mitt Romney.

1. Sobre el despotismo

“La dependencia creciente del Gobierno amenaza con transformar el carácter fundamental de nuestro país...Ya lo hemos visto suceder en muchos países de Europa Occidental. Ahí, la dependencia del Gobierno deriva en una complacencia descrita como un despotismo suave, donde las ayudas concedidas por el Gobierno se convierten en más importantes para la mayoría de la gente que el precioso derecho a gobernarse a sí mismo como individuo y como sociedad. Los individuos se hacen menos ambiciosos, se preocupan más por su seguridad que por su libertad y les importa más recibir sus subvenciones del Gobierno que progresar y sacarle el máximo partido a la vida. El resultado es que estos países tienen muchos impuestos y desempleo persistente, acompañado de tasas bajas de productividad y crecimiento”.

2. Sobre las vacaciones

“Puede que tengan dos meses de vacaciones obligadas por el Gobierno, pero tienen más impuestos y más paro”.

3. Sobre la mediocridad

“Si los republicanos no promueven las políticas económicas y sociales enraizadas en la igualdad y en la libertad, bajo la ideología progresista de los líderes demócratas caeremos en la mediocridad a la que se han convertido las antes grandes naciones de Europa por el paternalismo del Estado del Bienestar”.

4. Sobre el paro

“En el Estado del Bienestar al estilo europeo, los impuestos altos, el sector público grande y el desempleo de dos dígitos se convierten en un modo de vida. La pasividad a la que este tipo de vida anima significa que la mayoría de la gente abandona el derecho a la autosuficiencia, dejando a expertos burócratas y a líderes políticos el control de cada aspecto de la vida individual y social”.

5. Sobre el Pacto de Estabilidad (y el umbral de deuda del 60%)

“Hacia el final de la próxima década, la deuda supondrá el 90% de nuestro PIB. La ironía es que, aunque a quienes apoyan aumentar el Estado de la dependencia les gustaría que Estados Unidos se pareciera más a Europa, los niveles de deuda creados por sus políticas son demasiado altos para que podamos entrar en la Unión Europea”.

viernes, 3 de agosto de 2012

Aprobado en Europa un nuevo edulcorante procedente de la planta estevia

Aprobado en Europa un nuevo edulcorante procedente de la planta estevia



Tras el visto bueno de otros organismos estatales responsables de la seguridad alimentaria y la salud, la Comisión Europea acaba de aprobar el uso de estevia en alimentos y bebidas mediante la publicación delReglamento 1333/2008 (CE). Estevia es un edulcorante sin calorías de origen natural, sometido a más de 25 años de investigaciones científicas y análisis sobre su seguridad realizados por expertos independientes.

Anteriormente, el Comité Conjunto de Expertos de la FAO/OMS sobre aditivos alimentarios (JEFCA) y la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) ya habían determinado la seguridad del uso de estevia, estableciéndose en Europa una Ingesta Diaria Admisible (IDA) de 4 mg/kg por día.
El nuevo edulcorante de origen natural se extrae de la planta de estevia (Stevia rebaudiana), un arbusto de la familia del crisantemo originario de Paraguay. Los indígenas de América del Sur la utilizan desde hace siglos para endulzar las bebidas. En cuanto las hojas de estevia alcanzan su nivel máximo de dulzura, se recogen y secan para después someterse a un proceso similar al del remojado del té, en el que las hojas secas de estevia se sumergen en agua y liberan la sustancia dulce de gran sabor que posteriormente es purificada. El polvo o líquido extraído de las hojas, denominado glicósidos de esteviol (E-960), ofrece una dulzura intensa y natural, entre 200 y 300 veces más dulce que el azúcar pero sin calorías.
Aunque en Europa suponga una novedad, lo cierto es que los edulcorantes creados a partir de la estevia cuentan con una larga trayectoria en países como Japón y Paraguay, y su uso está permitido por todo el mundo; en concreto es habitual en países como EE.UU., Australia, China, Rusia, México y más recientemente en Francia y Suiza.
Los beneficios de los edulcorantes bajos y sin calorías
La aprobación del uso de estevia en Europa permitirá a los consumidores disponer de nuevos alimentos y bebidas dulces con menos calorías, y tener una mayor variedad de productos a su disposición entre los que poder elegir según sus necesidades y estilos de vida. Actualmente, son numerosos los estudios científicos que muestran cómo la ingesta de edulcorantes bajos y sin calorías puede resultar beneficiosa para aquellos que necesiten o deseen controlar su ingesta calórica o quienes quieran controlar el peso (dentro de una dieta variada y equilibrada, combinada con ejercicio físico periódico). Un estudio (Maki KC et al., 2008) ha demostrado que el consumo diario de la cantidad recomendada o incluso un consumo superior es bien tolerado por personas que padecen diabetes tipo II.

miércoles, 25 de julio de 2012

La batalla religiosa que mina al euro


En la superficie, la religión no tiene nada que ver con la crisis de la eurozona, ¿pero podría ser que los líderes protestantes y católicos tuvieran unas raíces internas tan fuertes que los llevaran a conducir la eurozona en direcciones diferentes hasta romperla? El periodista de BBC Radio 4, Chris Bowlby, reflexiona sobre esta posibilidad.
Firma del Tratado de Roma
El entonces canciller alemán Konrad Adenauer firmó el Tratado de Roma en 1957.

Tras la última cumbre europea en Bruselas, se habló mucho sobre la derrota de la canciller alemana Angela Merkel ante lo que se describió como una "nueva Alianza Latina" de Italia y España con el respaldo de Francia.
Muchos alemanes protestaron porque consideraban que su gobierno había hecho demasiadas concesiones –y no sería demasiado descabellado ver esto como una crítica al enfoque latino hacia los temas monetarios, una crítica con profundas raíces en la cultura alemana, modelada por las creencias religiosas.
La asistencia a la iglesia está a la baja en Alemania, igual que en todos los otros lugares donde se ha extendido la secularización, pero las ideas religiosas todavía sustentan la forma en que los alemanes hablan y piensan sobre el dinero. La palabra alemana para deuda – schuld – es la misma que se usa para "culpa" o "pecado".
Hablar sobre el ahorro o presupuestos responsables es connatural en Angela Merkel, hija de un pastor protestante.
La frecuente afirmación de Merkel "no hay alternativa" a las políticas de austeridad (si bien recuerda a la era de Margaret Thatcher en el Reino Unido) se ha relacionado con la terca aseveración del líder de la Reforma alemana, Martín Lutero, quien dijo: "Aquí estoy. No puedo hacer otra cosa".
El nuevo presidente de Alemania, Joachim Gauck, que puede jugar un rol importante en los argumentos constitucionales sobre la moneda común, procede también del entorno protestante –es un expastor luterano.

Demasiado catolicismo va en detrimento de la salud fiscal de un país, incluso ahora en el siglo XXI"
Stephan Richter, The Globalist

Giro religioso desde la reunificación alemana

La población alemana está prácticamente dividida entre protestantes y católicos, aunque también hay quienes profesan otras religiones o ninguna, y la ascendencia de Merkel y Gauck simboliza un gran cambio en Alemania desde la reunificación de 1990.
Ambos vivieron en Alemania Oriental, un territorio históricamente protestante, mientras que la Alemania Occidental contaba con influyentes líderes políticos católicos quienes, en las décadas posbélicas, compartían un amplio entusiasmo católico por la integración europea.
El excanciller de Alemania Occidental, Konrad Adenauer, un católico originario de Renania altamente receloso de las tradiciones prusianas protestantes de Alemania Oriental, lideró a su país hacia la firma del Tratado de Roma en 1957.
Esto creó la Comunidad Económica Europea, precursora de la Unión Europea de hoy. Y había una clara coincidencia geográfica entre los seis países que firmaron el tratado -Alemania Occidental, Bélgica, Francia, Italia, Luxemburgo y Holanda- y el territorio del Santo Imperio Romano de Carlomagno.
Carlomagno, reivindicado por los europeístas modernos como una suerte de santo patrón, había creado una nueva moneda para sus territorios, la libra carolingia.
Helmut Kohl, que condujo a Alemania hacia la unión económica y monetaria en 1990, era otro católico procedente de Renania que visitaba catedrales constantemente y hablaba de las históricas raíces espirituales de una Europa unida.
Se habló mucho de los alemanes sacrificando su amado marco alemán "en el altar de la unidad europea".
Pero la reunificación alemana en 1990 implicó el traslado de la capital a Berlín, lejos de las conexiones católicas que se sentían más cercanas en el oeste y sur del país.
Y la crisis de la eurozona ha intensificado un debate con profundas raíces sobre si los alemanes, con su influencia protestante, son fundamentalmente diferentes de los países católicos "latinos" y sus aliados.
Desde tiempos medievales, el sistema bancario alemán ha sido más cauto que el de Italia y España. Y los alemanes escépticos, propensos a revisar la historia de anteriores problemas de uniones monetarias, señalan a la Unión Monetaria Latina del siglo XIX.
Alemania, que tenía su propio sistema aduanero bajo liderazgo prusiano, no se unió. La Unión Latina luchó para sobrevivir después de que un número de países, principalmente los estados papales, acuñaran e imprimieran más dinero del que debían.
Los políticos o los estados que subestiman la importancia del dinero tienen diabólicas asociaciones para los temerosos alemanes.
En el Fausto de Goethe, una de las obras más famosas de la cultura alemana, Mefisto persuade al emperador romano para que emita una nueva moneda, pese a que uno de sus asesores le advierte que es el consejo de Satán.
El orden social desaparece conforme los súbditos del emperador derrochan el dinero, ajenos a su riqueza real.
La hiperinflación de la República de Weimar en los primeros años de la década de los 20, cuando "el dinero se volvió loco" y parecía que todo el orden moral y económico colapsaba, parecía una visión diabólica hecha realidad.

¿División de la eurozona?

Algunos en Alemania sugieren que sería mejor dividir la eurozona actual, con una especie de Unión Latina por un lado, y en el otro, un grupo de países similares liderados por Alemania, que podría incluir a los holandeses (calvinistas) y los finlandeses (luteranos)
El exjefe de la Asociación de Industria en Alemania, Hans-Olaf Henkel, declaró que "el euro está dividiendo a Europa".
Henkel considera que alemanes, holandeses y finlandeses deben "tomar la iniciativa y abandonar el euro", creando un euro del norte.
¿Una nueva división de acuerdo a patrones históricos? El gobierno de Berlín ha empezado a planificar lo que se percibe como un importante aniversario en 2017: 500 años desde que Lutero comenzó la Reforma.
Lutero protestaba contra las indulgencias, un controvertido intento por parte del papa para persuadir a los europeos de que pagaran por la absolución para sus pecados.
Un comentarista alemán, Stephan Richter, sugirió con cierta picardía que los problemas de la eurozona se habrían evitado si Lutero hubiera sido uno de los negociadores del Tratado de Maastricht (1991), decidiendo qué países podían unirse al euro.
"'Lean mis labios: ningún país católico no reformado', habría declarado. El euro, como resultado, habría sido mucho más cohesivo", dice Richter.
Richter es católico, pero admira las economías ahorrativas. "Demasiado catolicismo", indica, "va en detrimento de la salud fiscal de un país, incluso ahora en el siglo XXI".
Pero cree que algunos países históricamente católicos, como Austria y Polonia, podían caer más bajo la influencia alemana debido a su proximidad geográfica. "Quizá sean católicos, pero con una sana dosis de protestantismo fiscal", sostiene.
Las celebraciones de 2017 sin duda intentarán subrayar que las divisiones surgidas con la Reforma entre los protestantes y otros reformistas y los católicos no eran tan grandes.
Pero el generalmente ahorrativo gobierno de la canciller Merkel ya ha prometido una inversión de 35 millones de euros (US$43 millones) para conmemorar el nacimiento del Protestantismo.
¿Habrá una eurozona en 2017? ¿Todavía intacta? ¿O en proceso de asumir una nueva división histórica entre los latinos y los predicadores del ahorro protestante?